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Traducción jurídica y legal

Traducción jurídica de contratos, textos legales, escrituras, actas notariales…

Los más de treinta años de experiencia ofreciendo servicios de traducción jurídica y legal en España, nos convierten en una empresa de referencia en este ámbito.

Disponemos de un amplio equipo de traductores jurídicos experimentados, lo que nos permite colaborar activamente con varios despachos de abogados, empresas españolas, y también multinacionales extranjeras que operan en todo el mundo.

Además, somos proveedores oficiales de traducción jurídica para la EU, un sello de calidad indiscutible.

Sigue leyendo para averiguar cómo te podemos ayudar.

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¿Qué es la traducción jurídica?

La traducción jurídica consiste en traducir a otros idiomas cualquier texto que contenga información de carácter legal, destinada a utilizarse en entornos legales o jurídicos o que haga referencia a cualquier tipo de normativa o legislación.

Los textos de carácter legal y jurídico están presentes en la actividad de prácticamente cualquier empresa, entidad u organización, por lo que la traducción jurídica es una de las modalidades más habituales en traducción.

Algunos ejemplos de textos jurídicos y legales pueden ser contratos, condiciones, estatutos y políticas de empresa o registros en distintos organismos oficiales, entre muchos otros ejemplos.

Características del lenguaje jurídico

El lenguaje legal y jurídico se caracteriza por dos aspectos principales: es altamente complejo y cada palabra cuenta. 

Los textos legales suelen estar muy estructurados y, dentro de la propia configuración del documento, se suelen utilizar unas fórmulas y estructuras verbales y gramaticales muy específicas.

Cada elección gramatical y estilística de un texto legal tiene una intención y estructura las ideas más allá de los títulos, párrafos, viñetas y enumeraciones.

Por otra parte, es muy habitual encontrar frases muy extensas, que pueden abarcar varias líneas y desarrollan una única idea de forma muy específica y compleja.

De esta forma, nos encontramos ante textos complejos, con una formulación densa y donde cada palabra es indispensable para definir las condiciones legales o las normativas de un servicio, una empresa, un producto o una relación entre empresas o clientes.

En vista de todas estas características, es indispensable contar con profesionales formados, especializados y con suficiente experiencia en traducción jurídica, ya que cualquier pequeño fallo puede tener graves consecuencias o generar problemas.

Diferencias entre traducción jurídica y traducción jurada

Para entender la naturaleza de las traducciones jurídicas, primero es esencial diferenciarlas de las traducciones juradas.

La traducción jurídica se centra en traducir textos legales a otras lenguas; algunos ejemplos de estos textos son los contratos, condiciones, estatutos, empresas, registros, políticas de empresa, etc.

Por otro lado, una traducción jurada tiene una finalidad mucho más específica: consiste en traducir un documento que debe tener validez legal ante un juez o un tribunal; por ello, debe incluir el sello de un traductor jurado designado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Podemos establecer la siguiente distinción: una traducción jurídica debe ser válida ante la organización que deba procesarla, mientras que una traducción jurada debe ser capaz de certificar algo ante un tribunal de forma oficial.

¿Para qué sirven?

Prácticamente cualquier empresa o entidad trabaja con textos legales o jurídicos, por lo que las traducciones jurídicas son esenciales para que una organización pueda funcionar a nivel internacional.

En primer lugar, este tipo de traducción es imprescindible para poder trasladar a otros idiomas el principal elemento de cualquier empresa: los contratos. A la hora de establecer colaboraciones con empresas internacionales, contratar sus servicios o incorporar personal en empresas con sedes en distintos países, es esencial traducir los contratos para que todas las partes puedan leerlos en su lengua nativa.

Otras funciones de las traducciones jurídicas responden a las labores cotidianas de asesorías, gestorías y departamentos de administración. Estos organismos suelen necesitar la traducción de pólizas, actas, estatutos, solicitudes, permisos y demás.

Como puedes comprobar, las utilidades de las traducciones legales y jurídicas son muy amplias y abarcan un gran espectro de documentos y procesos, que dependerán del sector y las necesidades de cada empresa.

¿Qué tipos de traducción jurídica hacemos?

La traducción jurídica y legal abarca una gran cantidad de campos, sectores y tipos de textos. A continuación, te enumeramos las distintas modalidades de traducción jurídica que existen.

Contratos

Los contratos son, quizás, el tipo de documento legal que se traduce más habitualmente, ya que también es uno de los documentos que las empresas generan con mayor asiduidad.

En estos documentos, se establecen las condiciones y cláusulas que definen el tipo de relación comercial o empresarial que se establecerá entre dos o más partes, que pueden estar formadas de la siguiente forma:

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Un contrato celebrado entre dos entidades suele tener lugar cuando una empresa o entidad decide colaborar con otra, ya sea para contratar sus servicios, realizar algún tipo de colaboración o fusión o ceder recursos

Se firma un contrato entre dos personas particulares cuando alguien desea contratar los servicios de un profesional independiente (normalmente un autónomo) o cuando se realiza una transacción económica o de bienes entre dos personas. Cabe destacar que, en todos estos casos, pueden entrar en juego más de dos partes, por ejemplo, tres empresas, dos organismos y un particular, una empresa y tres particulares, etc. En este último caso, la complejidad y extensión del contrato pueden aumentar considerablemente, ya que deben establecerse los compromisos, condiciones y limitaciones entre todas las partes. Además de las partes que configuran el acuerdo, un contrato también se define por la naturaleza de la relación que rigen. A continuación, te detallamos algunos tipos de contrato que traducimos:
  • Contrato laboral: define y rige la relación entre una empresa y un empleado. Establece conceptos como el puesto del empleado, sus obligaciones, la duración del contrato, el sueldo, las condiciones de rescisión, etc.
  • Contrato de prestación de servicios: se celebra entre dos partes cuando se desea contratar un servicio en concreto o un conjunto de servicios de forma limitada a cambio de un precio establecido.
  • Contrato de compraventa: este tipo de contrato rige la transferencia de un bien de una parte a otra a cambio de un precio; el documento define el importe, las condiciones del bien que se transferirá, los plazos de transferencia, las penalizaciones por incumplimiento, etc.
  • Acuerdo de confidencialidad: este tipo de documento es un contrato legal que rige las condiciones en que se comparte información confidencial y obliga a la parte que la recibe a no divulgarla excepto cuando lo obligue la ley.
  • Acuerdo de distribución: mediante este contrato, una de las partes se compromete a suministrar sus productos a otra parte, para que esta última los distribuya y comercialice.
  • Contrato de arras: este documento se celebra para que una de las partes reserve la compraventa de bienes a la otra parte y le entregue un importe económico a modo de anticipo.
Los contratos pueden variar entre tres o cinco páginas hasta más de un centenar en función de la complejidad. Esta complejidad está marcada por el número de partes que participen en el contrato y la cantidad de cláusulas que deban incluirse, además de la importancia y envergadura del trato que rigen. Por ejemplo, un contrato laboral estándar puede constar de unas cinco páginas, mientras que un contrato de fusión entre empresas o de adquisición de una multinacional puede extenderse más allá de las cien páginas.

Las políticas son documentos y textos donde se detallan y definen los protocolos que una entidad debe seguir con respecto a un área de responsabilidad legal o corporativa.

En función del tema que traten, existen distintos tipos de políticas. A continuación, te detallamos algunos de los tipos de políticas que se traducen más habitualmente:
<ul>
<li><strong>Políticas de privacidad y de tratamientos de datos</strong>: todo sitio web debe incluir este tipo de política a la vista del usuario, para informarle sobre cómo se tratan sus datos personales y los derechos que tiene con respecto a estos. Las políticas de privacidad deben basarse en las normativas vigentes en materia de protección de datos, por lo que están estrechamente ligadas a la ley.</li>
<li><strong>Políticas de cookies</strong>: como bien sabe cualquier persona acostumbrada a navegar por Internet, es obligatorio que todos los sitios web muestren un aviso de uso de cookies que el usuario puede aceptar o rechazar.En estas políticas, se define el protocolo de uso de estas cookies, dónde se almacenan, durante cuánto tiempo y cómo afectan al usuario.</li>
<li><strong>Políticas corporativas</strong>: son sistemas de normativas, principios y regulaciones que se aplican a las empresas para regir su funcionamiento y los derechos y obligaciones de todo el personal de la entidad.Estos documentos sirven para guiar la toma de decisiones y los procedimientos que deben seguirse en las labores diarias de las empresas.

En el caso de las multinacionales, <strong>estos protocolos organizacionales deben traducirse a distintos idiomas</strong>, para garantizar que el personal de todas las sedes y filiales pueden adherirse a las políticas.

A pesar de tratarse, principalmente, de textos de tipo corporativo, contienen un importante lenguaje legal, ya que todos los trabajadores deben cumplir con los protocolos como si de leyes se tratara.De hecho, el incumplimiento de las políticas puede acarrear consecuencias como despidos o incluso demandas judiciales</li>
</ul>
Como has podido comprobar, todos los tipos de políticas van ligados a la ley de una forma u otra, por lo que deben tratarse como textos legales a la hora de traducirlos y encargarlos a traductores especializados en el campo de la traducción jurídica y legal.

Las licencias de uso son documentos que el titular de los derechos de autor de un producto, programa o sistema emite a un usuario para que este pueda utilizarlo de forma legal.

Esta licencia suele estar sujeta a un pago previo, aunque no tiene que ser así en todos los casos; siempre dependerá de los requisitos que ponga el titular.

El caso más habitual es el del software: la entidad que ostenta los derechos de autor cobra al usuario para que pueda instalar y utilizar el programa de forma legal.

Estas licencias tienen especial importancia de cara a las empresas, que deben contar con ellas para garantizar que se adhieren a todas las normativas en materia de propiedad intelectual.

Los desarrolladores de software y sistemas deben traducir estas licencias a distintos idiomas para poder comercializar sus productos a nivel internacional.

Las escrituras de un inmueble son un documento notarial que certifica la compraventa de una vivienda o un terreno.

Mediante este documento, que debe emitirse tras haber adquirido el bien inmueble, el nuevo propietario de este puede demostrar y certificar que dicha vivienda o terreno le pertenece.

Se trata de un documento indispensable para cualquier propietario, ya que le permite realizar cualquier gestión relacionada con su inmueble, como trámites bancarios, hipotecas, alquileres, ventas y registros en las instituciones públicas.

Si alguno de estos trámites debe realizarse con una entidad o un particular cuya lengua materna no es la del documento original, es muy probable que deba traducirse a otro idioma.

Dentro de la traducción jurídica, encontramos el importantísimo campo de la traducción judicial.

La traducción judicial consiste en traducir cualquier documento que se haya generado en el marco de un procedimiento judicial, es decir, en el ámbito de los tribunales de justicia y la abogacía.

Algunos de ejemplos de documentos judiciales son las sentencias, citaciones, notificaciones judiciales y cualquier documento que haya emitido un tribunal durante un proceso judicial.

La traducción judicial entra en juego cuando un organismo extranjero requiere que estos documentos en el idioma en que opera para poder analizarlos y verificar cualquier trámite, sentencia o el estado de un proceso.
No obstante, si dicho documento judicial debe presentarse ante el órgano judicial de otra jurisprudencia que requiere la traducción para poder certificarlo, se deberá recurrir a una traducción jurada, con la apostilla de un traductor designado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Durante un proceso judicial o notarial, lo más habitual (y preferible) es que la persona interesada y afectada por dicho proceso actúe en nombre propio, tanto de forma presencial como a la hora de emitir documentos.

No obstante, esto no siempre es posible, ya que la persona puede no estar disponible para actuar en nombre propio por distintas causas: por ejemplo, por enfermedad, porque tiene otros compromisos o porque se encuentra en otro lugar del mundo.

En estos casos, la persona interesada debe otorgar sus facultades ante notario a otra persona para que actúe en representación suya durante estos procesos.

El documento que surge de este proceso y concede dichas facultades se conoce como poder notarial.

La traducción de un poder notarial es necesaria cuando la entidad que emite el documento y la que debe verificarlo pertenecen a jurisdicciones que operan en distintos idiomas.

Como es evidente, se trata de una traducción jurídica y deben realizarla traductores con formación y experiencia en el campo legal.

Hay que tener en cuenta que, si este documento debe presentarse ante un tribunal con validez oficial, deberá realizarse una traducción jurada, con el sello de un traductor designado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Las empresas de cierta envergadura, especialmente las que cuentan con varios socios, convocan de forma periódica juntas generales con sus socios y accionistas, donde se debaten ciertas decisiones sobre el rumbo de la empresa.

En estas juntas, se deliberan y se votan distintas propuestas, medidas y decisiones para gobernar la sociedad.

Dada la relevancia y las repercusiones de las decisiones que se toman en las juntas generales, se debe elaborar un documento en el que se recojan con la máxima fidelidad todas las intervenciones y decisiones que se han tomado durante la reunión.

Este documento se conoce como «acta de junta» y debe ir firmado por los responsables de garantizar su veracidad y fidelidad.

Las actas de junta son documentos legalmente vinculantes, por lo que es habitual que se requieran en ciertos procesos corporativos, para registrar todas las decisiones que se han tomado.

Tanto en las multinacionales como en procesos legales, es habitual que se requiera la traducción legal de las actas de junta para poder gestionar el funcionamiento de la empresa a nivel internacional.

Suele celebrarse un contrato entre una entidad y una persona particular cuando una empresa contrata a un trabajador o cuando un particular desea contratar los servicios de una empresa.

Cuando una de las partes que firman un contrato incumple las condiciones y el conflicto no puede resolverse de forma amistosa, es cuando entran en juego las demandas y reclamaciones.

También son habituales las demandas entre propietarios de inmuebles e inquilinos o reclamaciones de deudas entre particulares. En estos casos, además de la resolución del problema, se suelen reclamar compensaciones económicas por daños y perjuicios.

La necesidad de traducir una demanda entra en juego cuando la parte demandada y la demandante utilizan distintos idiomas. También es posible que la persona demandante necesite presentar el documento ante un organismo extranjero o que la parte demandada reciba la reclamación en un idioma que no es el suyo.

Los términos y condiciones son textos que regulan la relación legal entre el proveedor de un servicio y el usuario.

Es obligatorio que todos los sitios web dispongan de un apartado de términos y condiciones, ya que rige todas las normativas que el usuario debe cumplir mientras utiliza el sitio web y los derechos que tiene.

En los apartados de términos y condiciones, los sitios web suelen hacer especial hincapié en los descargos y limitaciones de responsabilidad por errores de funcionamiento.

Además, los sitios web de e-commerce deben incluir en estos términos las condiciones de venta, envío, reembolso y devolución, que regirán la relación comercial con sus clientes en línea.

En todos estos casos, cuando el sitio web está destinado a públicos de distintos países, es indispensable traducir los términos y condiciones a varios idiomas, para que todos los clientes y usuarios puedan consultarlos en su lengua nativa

Los certificados son documentos que acreditan los datos de una persona o entidad y demuestran que cuenta con un requisito específico o ha realizado un trámite.

Los ejemplos más comunes son los certificados de nacimiento y de matrimonio, que acreditan la identidad de una persona y su estado civil.

También es habitual que a una persona se le soliciten sus certificados de antecedentes penales para verificar que no tiene un historial delictivo.

Aunque el documento que suelen solicitar las empresas y los organismos más habitualmente es el certificado de estudios, para verificar que una persona que aspira a un puesto de trabajo cuenta con la formación necesaria.

Del mismo modo, también es posible que una empresa solicite el certificado laboral para cerciorarse que un candidato tiene la experiencia necesaria para optar al puesto de trabajo.

En todos estos casos, cuando los documentos están redactados en un idioma distinto al que utiliza la entidad que solicita el trámite, será necesario aplicar una traducción jurídica para que el organismo o empresa pueda verificar los datos del certificado.

Es importante poner de relieve que, en muchos casos, este tipo de certificados (especialmente los de nacimiento, matrimonio y antecedentes penales) los solicitan los tribunales.

Para que tengan validez oficial ante un tribunal, en lugar una traducción jurídica al uso, deberá aplicarse una traducción jurada: realizada por un traductor jurado designado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, con su apostilla.

No obstante, si los documentos los requiere una empresa u organismo y solo necesita disponer de ellos en el idioma en el que opera, bastará con realizar una traducción jurídica.

Cuando halamos de escrituras, debemos tener en cuenta que no solo existen las escrituras de bienes inmuebles.

Hay otro tipo de documento totalmente distinto que se traduce de forma muy habitual: las escrituras de constitución y los estatutos de una empresa.

Se trata de los documentos que establecen las bases, normativas y reglamentos para regir una empresa, un requisito a la hora de constituir cualquier organismo o sociedad.

En dichos estatutos, se detallan todas las obligaciones y los derechos de la dirección, los socios y el personal de la empresa.

Para traducir estos documentos corporativos, es imprescindible contar con una agencia con experiencia en la traducción jurídica y que cuente con profesionales versados en derecho.

Un aval es un contrato que una parte firma a modo de garantía o fianza. Esta parte es conocida como el avalista.

Mediante este contrato, el avalista se compromete a responder ante las obligaciones económicas de otra persona, si esta última no puede pagar los importes que está obligada a satisfacer ante otra parte.

Es decir, el avalista responderá ante la persona la que avala si esta no puede hacer un pago al que se ha comprometido.

El ejemplo más habitual y fácil de entender es el de las hipotecas y los alquileres: los propietarios, inmobiliarias y bancos suelen solicitar un aval para garantizar que, si la persona que desea alquilar o comprar el inmueble tiene un problema económico que no le permite realizar los pagos, otra persona podrá responder por ella.

Cuando el aval se ha emitido en un idioma y la entidad que debe validarlo opera en otra lengua, lo habitual es solicitar una traducción de este documento.

Al tratarse de un contrato, estaríamos hablando de una traducción jurídica, que debe realizarla un profesional de la traducción con formación en derecho.

Un acta notarial consiste en un documento en el que un notario da fe de algo para que conste de forma oficial y certificada ante la justicia.

En estos documentos, un notario o una notaría puede certificar que un documento existe y es válido, que se ha dejado una cantidad de dinero en depósito, que ha recibido una documentación requerida o cualquier hecho es verídico.

Las actas notariales se utilizan para dar fe ante los tribunales de la existencia o veracidad de cualquier documento o hecho. En estos casos, deberán certificarse oficialmente mediante una traducción jurada.

No obstante, cuando el organismo que requiere la traducción no es oficial (una empresa, organización, gestoría, inmobiliaria…), se puede realizar una traducción jurídica para trasladar todos los datos del acta notarial de forma fiel y con el máximo rigor.

Las patentes son documentos que detallan todas las características técnicas de un invento para obtener los derechos exclusivos para comercializarlo.

Se trata de oficiales emitidos por los organismos público, por lo que utilizan un vocabulario muy técnico y un registro legal muy elevado.

El contenido de las patentes es muy sensible y debe tratarse con la máxima profesionalidad.

Lo mismo sucede en el caso de la traducción de patentes: los traductores que se ocupen de estos encargos deben contar con un nivel de experiencia y especialización muy elevados, para asumir con éxito semejante responsabilidad.

Traductores jurídicos especializados

En el ámbito legal de España, los traductores jurídicos desempeñan un papel crucial, ya que se encargan de traducir cualquier documento de carácter legal al idioma en el que el organismo en cuestión necesita procesarlo.

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Para entender la gran importancia de la traducción jurídica en nuestro país, no hace falta salir del Estado: contamos con cuatro lenguas cooficiales.

Por otra parte, y como hemos mencionado, también son muy comunes las traducciones jurídicas para llevar a cabo trámites internacionales.

En todos estos escenarios, debe entrar en juego un profesional de la traducción especializados en el ámbito del derecho y con experiencia traduciendo documentos legales y jurídicos, como contratos, escrituras, certificados, licencias y demás.

Llevamos más de dos décadas realizando traducciones jurídicas y legales, lo que nos ha facilitado desarrollar una amplia base de traductores especializados en derecho, con una dilatada experiencia en las traducciones de carácter legal y jurídico.

A continuación, te contamos en más detalle las particularidades de nuestros traductores legales, y sus idiomas y ámbitos de especialización.

¿Cómo son nuestros traductores?

Si bien la base de traductores jurídicos y legales que hemos desarrollado durante nuestro largo recorrido es muy amplia, contamos con unos estrictos requisitos a la hora de incorporar profesionales a nuestro equipo.

Estos son algunas de las capacidades y aptitudes de los traductores legales con los que trabajamos:

  • Todos nuestros profesionales lingüísticos deben ser nativos en la lengua hacia la que traducen y dominar a la perfección el idioma de origen. 

De hecho, en muchos casos son incluso traductores bilingües, nativos en ambas lenguas.

  • No basta con dominar dos lenguas a la perfección ni ser bilingüe para realizar una traducción con la calidad necesaria; también hay que ser un profesional especializado

Todos nuestros profesionales que trabajan con textos legales cuentan con titulaciones que certifican su formación como traductores.

Además, están especializados en derecho, por lo que tienen los conocimientos jurídicos necesarios para aplicar la terminología, los conceptos legales, el lenguaje y el estilo propio de este campo.

  • Como se suele decir, la experiencia es un grado. Los conocimientos y la formación por sí solos no hacen un buen traductor jurídico si no hay una experiencia que respalde todo su saber.

Nuestros traductores legales cuentan con una amplia experiencia demostrable traduciendo y revisando textos jurídicos, por lo que no se les escapa ningún detalle y proporcionan traducciones de la máxima calidad.

  • Los textos jurídicos y legales se caracterizan por hacer un uso muy preciso de las palabras. Todo lo que se menciona en un contrato es vinculante, por lo que la elección de palabras es decisiva.

Lo mismo pasa a la hora de traducir el texto legal, por lo que un buen traductor jurídico debe tener un ojo clínico y una atención al detalle excelsos.

  • En Planet Lingua trabajamos con sistemas y recursos tecnológicos e informáticos que garanticen la máxima calidad y eviten los errores humanos.
    Por ello, todos nuestros traductores jurídicos tienen que estar al día de las tecnologías de la traducción y manejarlas con soltura.

De esta forma, pueden utilizar estas herramientas para revisar las traducciones jurídicas con mayor eficacia y eliminar cualquier margen de error.

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Traductores jurídicos en Madrid y Barcelona

Ofrecemos servicios de traducción jurídica para toda España desde nuestras oficinas de Madrid y Barcelona.

En ellas, disponemos de un equipo interno y externo de profesionales especializados, con una profunda comprensión de los aspectos legales y lingüísticos necesarios para abordar la traducción de documentos y textos jurídicos con las máximas garantías de precisión y calidad.

¿A qué idiomas realizamos traducciones legales?

Las necesidades de traducción jurídica varían en función de la empresa, su presencia internacional y las jurisdicciones en las que opera.

La elección del idioma para las traducciones jurídicas dependerá de las circunstancias y requisitos específicos de cada caso.

No obstante, existen ciertas combinaciones de idiomas que las empresas necesitan de forma más habitual cuando solicitan una traducción jurídica.

Como es evidente, las combinaciones de traducción jurídica al inglés (traducción del español al inglés, del francés al inglés, del catalán al inglés, etc.) son muy habituales, ya que este es el idioma de comunicación internacional por excelencia.

Lo mismo sucede en la dirección contraria: las traducciones jurídicas del inglés a otros idiomas; por ejemplo: traducción del inglés al español, del inglés al catalán, del inglés al alemán, etc.

Nuestros traductores trabajan en todo tipo de combinaciones lingüísticas, dentro del ámbito del derecho. Los siguientes, son algunos de los idiomas más solicitados, aunque solo son algunos dentro de nuestra amplia oferta:

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Traducción jurídica al inglés

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Traducción jurídica al alemán

precio traduccion frances

Traducción jurídica al francés

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Traducción jurídica al español

precio traduccion italiano

Traducción jurídica al italiano

Por otra parte, dadas las características lingüísticas de España, no es poco habitual que los textos legales deban traducirse entre las lenguas cooficiales del Estado.

Un contrato puede traducirse del español al catalán o del gallego al euskera (y viceversa en todos los casos), a la hora de realizar trámites entre los distintos territorios.

Para estos casos, contamos siempre con traductores bilingües, nativos en ambas lenguas de la combinación lingüística de la traducción.

A continuación, te detallamos las particularidades de algunos de los idiomas de destino más solicitados, a modo de ejemplo.

Traducciones jurídicas al inglés

La traducción al inglés jurídico consiste en la traducción especializada en el campo del derecho. Su objetivo es trasladar al inglés, de forma precisa y coherente, documentos legales escritos en otros idiomas, y se aplica de forma habitual a una amplia variedad de documentos legales, como contratos, sentencias, legislaciones, normativas, políticas de empresa, patentes, etc.

La traducción al inglés de este tipo de documentos es esencial cuando hay que llevar a cabo trámites legales o corporativos a nivel internacional o en jurisdicciones que operan en inglés.

Este tipo de traducción presenta varios desafíos debido a la complejidad del propio lenguaje legal y las diferencias entre la legislación de cada jurisdicción.

El inglés es el idioma oficial de distintas jurisdicciones, por lo que hay que tener en cuenta la jerga legal y las diferencias en el sistema legal de cada país.

Contamos con los medios, la experiencia y los profesionales para abordar todos los retos y particularidades de la traducción jurídica al inglés.

Te mostramos algunos ejemplos:

Traducciones de contratos del inglés al español

Engel Solar, es una empresa que se dedica a la instalación y administración de placas fotovoltaicas y suministro de energía solar. La empresa nos confía la traducción al inglés de sus contratos de instalación de placas solares y suministro de energía.

Estos contratos no solo detallan los aspectos legales de la relación contractual, sino también información técnica sobre las particularidades de las placas, las potencias contratadas y el funcionamiento de la gestión energética.

Por ello, este tipo de proyectos supone un doble reto: traducción jurídica al inglés y traducción técnica.

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Traducción del español al inglés de certificaciones registrales

Otro ejemplo es el de la asesoría legal Fidenzis, que, a menudo, necesita traducir documentación legal al inglés.

Dentro de nuestra colaboración habitual, en una ocasión, nos encargó traducir una certificación registral del español al inglés, que acreditaba el registro de uno de sus clientes en el Registro Mercantil, para que la asesoría pudiera prestar sus servicios.

Traducción al inglés de contratos y políticas de empresa

También colaboramos habitualmente con Molenbergnatie, una multinacional de gran prestigio en el sector de las cadenas de suministro de materias primas.

Esta gran corporación nos encarga textos de todo tipo, entre los que se encuentran las traducciones al inglés de contratos y políticas de empresa de distinta índole, una mezcla de traducción legal con traducción corporativa.

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Traducción al español de documentos legales

Ejemplos de traducciones al español jurídico serían: contratos, acuerdos, sentencias judiciales, leyes, documentos corporativos, testamentos y patentes.

  • Para realizar esta traducciones, es imprescindible contar con traductores especializados en derecho, que dominen a la perfección la jerga legal, tanto del idioma del que traducen como del español.
  • Por otra parte, el lingüista en cuestión debe ser nativo del país al que esté destinado el documento legal, ya que en cada país de habla hispana se utiliza un lenguaje y terminología legal distintos.

Traducciones jurídicas del español al catalán

A la hora de hacer traducciones jurídicas, hay que tener en cuenta que el catalán se habla en distintos territorios. Además de en Cataluña, también se habla catalán en las Islas Baleares, la Comunidad Valenciana, Andorra, zonas del sur de Francia e incluso en parte de la isla italiana de Cerdeña.

No debemos olvidar que en cada territorio se hablan una o más variantes del catalán, todas ellas con sus diferencias terminológicas y estilísticas, además de las diferencias entre los sistemas jurídicos de cada lugar.

Si bien es muy común la traducción jurídica del español al catalán, no nos podemos dejar llevar por las aparentes similitudes entre ambos idiomas, ya que es precisamente la proximidad entre ambas lenguas lo que puede inducir a errores.

Por ello, los traductores jurídicos al catalán no solo deben ser profesionales de la traducción con formación y experiencia, sino que deben estar especializados en el campo legal y ser nativos del territorio y dialecto al que se traduce.

Traducción jurídica del español al francés

No es poco común que las empresas soliciten la traducción jurídica del español al francés o del inglés al francés (entre otras combinaciones) para poder llevar a cabo operaciones y procesos legales con empresas y organismos franceses, belgas, suizos y canadienses, entre muchos otros.

Esta es una práctica muy habitual por parte de las asesorías legales, que suelen intervenir en procesos que requieren gestionar documentación legal entre distintas jurisdicciones (como las fusiones y adquisiciones).

También suelen necesitar este tipo de servicio las multinacionales con sedes en países de habla francesa (como Francia, Bélgica, Suiza o Canadá) y que deben realizar contrataciones internacionales o difundir documentación legal entre su personal.

Además de los países que ya hemos mencionado, el francés es lengua oficial en países africanos como la República Democrática del Congo, Costa de Marfil y Madagascar.

Esta amplia variedad de jurisdicciones y variantes dialectales exige traductores nativos del territorio donde se deberá utilizar la documentación legal, que estén especializados en la traducción jurídica.

Traducciones jurídicas al alemán

La combinación más habitual es la de la traducción jurídica del inglés al alemán, ya que el tipo de economía de Alemania propicia las relaciones y negocios internacionales, y el inglés el idioma de comunicación internacional por excelencia.

La traducción jurídica del francés al alemán es también muy común, ya que Alemania comparte fronteras con Bélgica, Francia y Suiza, por lo que los trámites con jurisdicciones francófonas son muy frecuentes.

Aunque estas sean las combinaciones más habituales, el carácter de Alemania como potencia mundial favorece las relaciones comerciales y la expansión de empresas por todo el planeta.

Por ello, las empresas e instituciones alemanas realizan de forma habitual trámites legales y jurídicos con jurisdicciones de todo el mundo, por lo que las combinaciones de traducción jurídica son muy variadas.

¿Con que sectores colaboramos?

Nuestra experiencia se ha convertido en un pilar esencial para las empresas, organizaciones y entidades (desde empresas y bufetes de abogados hasta organismos públicos) que operan en un entorno internacional.

Por otra parte, también colaboramos con empresas extranjeras que desean llevar a cabo sus actividades en el mercado español.

Además, las empresas de todos los sectores deben mantenerse actualizadas y garantizar el cumplimiento de las regulaciones locales e internacionales, lo que conlleva la necesidad de traducir sus documentos legales, como sus políticas de empresa y todos sus procedimientos jurídicos.

Brindamos nuestros servicios de traducción jurídica a numerosas empresas de infinidad de sectores.

La ley es un componente fundamental en prácticamente todos los ámbitos de la sociedad, por lo que la necesidad de traducir documentos legales es omnipresente.

Los retos que supone la gestión legal y jurídica de una empresa se extienden a todos los sectores: desde la industria financiera hasta la tecnológica, pasando por el sector de la salud, la energía y el comercio, entre muchos otros.

Por ello, nuestra labor de traducción jurídica supone un puente que conecta todos estos sectores con sus requisitos legales y de comunicación.

A continuación, te detallamos algunos de los sectores con los que trabajamos más habitualmente proporcionando traducciones jurídicas y legales.

Despachos de abogados

Los despachos de abogados generan y gestionan grandes volúmenes de documentación jurídica y legal a diario. Además, las gestiones legales internacionales y entre distintos territorios y jurisdicciones también forman parte de su labor cotidiana.

Por ello, es muy habitual que necesiten traducir muchos de sus documentos legales (tanto los que redactan ellos como los que reciben) para poder realizar estos trámites.

Aquí es donde entra en juego la traducción jurídica y nuestra amplia experiencia en este campo de especialización. Hemos realizado innumerables proyectos de traducción legal para despachos de abogados, en todo tipo de combinaciones y con características muy dispares.

Te presentamos algunos ejemplos:

Uno de los ejemplos más destacables es el caso de una traducción jurídica urgente para el despacho de abogados Bufete Pastor, en Barcelona.

El bufete contactó con nosotros para traducir con máxima urgencia una serie de contratos para un importante cliente. El reto: necesitaban traducir más de 20 000 palabras en cuestión de dos días.

De entrada, esto puede parecer un reto prácticamente inabarcable, no obstante, gracias a contar con el equipo adecuado, logramos sacar adelante la traducción en el plazo que el cliente requería.

Otros ejemplos de despachos de abogados en Barcelona para los que realizamos traducciones son el Bufete Córdoba Roda y Crespo Ruiz Abogados.

También hemos trabajado con despachos de abogados en Madrid, como es el caso de LegalTax, un bufete que ofrece servicios jurídicos, contables y financieros, por lo que sus traducciones exigen un doble nivel de especialización

Empresas españolas

Los bufetes y despachos de abogados no son los únicos organismos que necesitan traducir documentación jurídica.

Los textos legales y jurídicos forman parte del día a día de prácticamente cualquier empresa.

Las empresas españolas pueden necesitar traducciones jurídicas en distintos caos, para garantizar que se cumplen tanto la legislación nacional como las normativas internas de la organización.

A continuación, te detallamos algunos casos habituales en los que una empresa española podría requerir servicios de traducción jurídica:

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Contratos: cuando una empresa española redacta o recibe contratos que deben intercambiarse con otros territorios del Estado u organizaciones internacionales, deben traducirse para garantizar que todas las partes involucradas comprendan claramente los términos y condiciones.

Procesos legales internacionales: cuando una empresa española está involucrada en un proceso legal con una empresa o institución de un país o territorio donde se habla otra lengua, necesita traducir todos los documentos legales pertinentes.
Estos pueden incluir demandas, pruebas, sentencias, contratos, actas, certificados y otros documentos legales.

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Políticas de empresa: las grandes empresas que trabajan con distintas filiales y que tienen muchos empleados deben regular su funcionamiento y sus procedimientos mediante políticas de empresa. Estos documentos deben traducirse para que todo el personal pueda consultar las políticas en su lengua materna.

Fusiones y adquisiciones: en el caso de las operaciones de fusión y adquisición (o M&A) que implican a empresas de distintos países, se requieren traducciones jurídicas son necesarias para garantizar que todas las partes entienden todas las cláusulas y condiciones.

Ofrecemos traducciones jurídicas para la documentación legal de numerosas empresas de España que se encuentran con estas necesidades, además de muchas otras.

Te mostramos ejemplos:

Aquí es donde entra en juego la traducción jurídica y nuestra amplia experiencia en este campo de especialización. Hemos realizado innumerables proyectos de traducción legal para despachos de abogados, en todo tipo de combinaciones y con características muy dispares.

Te presentamos algunos ejemplos:

Un ejemplo de empresa española para la que hemos realizado traducciones legales es Secure&IT, una empresa de ciberseguridad que gestiona los aspectos legales y de cumplimiento de los contratos y normativas de seguridad digital.

Para esta empresa tecnológica, hemos traducido del español al inglés grandes volúmenes de documentos que definen el marco legal sobre seguridad de la información de uno de sus clientes.

También hemos prestado nuestros servicios de traducción jurídica a Engel Solar, una empresa energética con sede en Barcelona, que nos ha encargado la traducción de distintos contratos de instalación de placas fotovoltaicas.

Como puedes comprobar, en el territorio español hay infinidad de empresas de todos los sectores que trabajan con documentación legal a diario y necesitan traducirla a distintos idiomas para realizar las gestiones pertinentes.

Multinacionales y empresas extranjeras

Las empresas extranjeras, especialmente las multinacionales, trabajan con grandes volúmenes de documentación legal y jurídica a diario para administrar todos los aspectos legales de la sociedad a nivel internacional.

Cuando una empresa opera en distintos países o incluso a nivel mundial, es imprescindible que cuente con toda su documentación legal debidamente traducida a todos los idiomas de los países en los que opera.

De esta forma, garantiza que todo el personal de todas las filiales, ramas y líneas de negocio conozcan al detalle las políticas de empresa y se adhieran debidamente a estas, ya que son legalmente vinculantes.

Otro tipo de documento que las multinacionales deben traducir prácticamente a diario son los contratos. Es muy habitual que el departamento que redacta el contrato y todas las cláusulas no lo elabore en la lengua materna del nuevo trabajador.

Por eso, en estos casos, se requiere una traducción jurídica con el máximo rigor para que las nuevas incorporaciones entiendan sin problemas todos sus derechos y obligaciones.

En lo referente a derechos y obligaciones, las multinacionales deben garantizar que, en todo momento, sus procesos de adhieren a la legislación de todas las jurisdicciones en las que operan.

Para ello, deben traducir todas las legislaciones locales de las jurisdicciones donde trabajan, de forma que todos los departamentos legales de la organización puedan estar al tanto de las leyes que deben cumplir.

Además de estos ejemplos concretos, existen otros documentos corporativos legalmente vinculantes que las empresas extranjeras y multinacionales necesitan traducir para garantizar un buen funcionamiento a nivel internacional.

Estos últimos incluyen estatutos, escrituras de constitución, actas de junta, certificados, documentación jurídica generada en procesos legales, etc.

Dentro de estas empresas extranjeras y multinacionales, existen distintos departamentos que pueden requerir la traducción jurídica de sus documentos legales para garantizar el buen funcionamiento de la empresa:

  • Departamento legal: leyes y normativas legales, documentos jurídicos de procesos judiciales, litigios y demandas, actas, poderes notariales, avisos legales…
  • Recursos Humanos: traducción de contratos laborales, acuerdos de confidencialidad, pólizas de seguros…
  • Cumplimiento: políticas de empresa, códigos de conducta, reglamentos internos…
  • Compras, exportaciones e importaciones: traducción de contratos con proveedores, documentación regulatoria sobre las compras internacionales, contratos de importación y exportación, declaraciones de aduanas, certificados de conformidad…
  • Logística: traducción de licencias, permisos, solicitudes, trámites, registros…
  • Finanzas: informes contables, certificados financieros, auditorías…
  • Administración: en función del tamaño de la empresa, es posible que parte o la totalidad de los departamentos enumerados estén aglutinados en el departamento de administración.

Un ejemplo es nuestra colaboración con la multinacional Molenbergnatie, líder en la gestión de cadenas de suministro de materias primas perecederas.

Entre el gran volumen de documentos que traducimos para este cliente internacional, se encuentra la traducción de políticas de empresa del inglés al español, para que todo el personal de sus filiales de todo el mundo pueda adherirse a sus normativas.

Otro ejemplo es el de Next Generation Lotteries, una empresa que gestiona procesos de loterías a nivel internacional.

Para este cliente, hemos traducido un contrato de prestación de servicios del catalán al inglés, para que la multinacional pudiera colaborar con una entidad catalana.

Estos son solo algunos ejemplos de los numerosos trabajos de traducción jurídica que llevamos a cabo constantemente para multinacionales y empresas extranjeras.

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¿Cuál es el precio de las traducciones jurídicas?

El precio de una traducción jurídica o legal depende de distintos factores. Aunque disponemos de unas tarifas estándar que puedes consultar en nuestra sección «Idiomas y precios», también debes tener en cuenta todos los aspectos que pueden influir en el precio de un encargo:

Extensión y volumen de palabras

Este es el aspecto más básico y esencial a la hora de definir el precio de una traducción jurídica. A mayor volumen de palabras, más alto será el precio.

No obstante, trabajamos con tecnologías que nos permiten reaprovechar traducciones ya realizadas y usarlas como referencia cuando el contenido de un texto ya se ha traducido previamente para el mismo cliente.

De esta forma, si colaboras habitualmente con nosotros, es muy probable que obtengas atractivos descuentos por repeticiones en las traducciones jurídicas.

Nivel de especialización del texto

Otro factor decisivo es el nivel de complejidad y los campos de especialización que entren en juego.

No todas las traducciones jurídicas son iguales; no es lo mismo traducir un contrato laboral de corta duración que una fusión entre dos multinacionales.

Por otra parte, hay traducciones jurídicas que pueden incorporar elementos de otros campos de especialización, como lenguaje corporativo, técnico, científico o médico.

Todos estos aspectos influyen decisivamente a la hora de requerir la colaboración de los lingüistas más especializados, lo que, inevitablemente, repercute en la tarifa.

Combinación lingüística

Lo mismo sucede con los idiomas que entran en juego en el encargo de traducción.
Cuanto menos habitual sea la combinación de idiomas de la traducción jurídica, menos profesionales especializados existirán y más alta será su tarifa.

Hay muchos profesionales disponibles y especializados para realizar una traducción jurídica del inglés al español que del ruso al árabe, por ejemplo.

Por suerte, en Planet Lingua contamos con una extensa base de traductores jurídicos y legales en prácticamente cualquier combinación lingüística, por lo que podemos realizar cualquier encargo que necesites al mejor precio de traducción.

Servicios adicionales

En Planet Lingua, ofrecemos un servicio integral que incluye todo lo que nuestros clientes necesitan sin coste adicional.

No obstante, hay ocasiones en que los encargos requieren tareas adicionales cuya envergadura e inversión de tiempo son tan significativas que deben contemplarse como servicios adicionales.

Por ejemplo, si nos envías un documento escaneado de cincuenta páginas, nuestro equipo necesitará realizar un servicio de preparación y maquetación para poder procesar el archivo.

Para evitar este tipo de situaciones, recomendamos enviar siempre archivos editables en su versión final.

De todas formas, somos conscientes de que esto no es siempre posible dada la gran carga de trabajo de nuestros clientes, por lo que siempre estamos disponibles para ofrecer todos los servicios adicionales que nuestros clientes necesitan.

Cabe destacar que no cobramos recargo por urgencia, ya que entendemos que nuestros clientes no siempre pueden permitirse los plazos más amplios y no sacamos rédito de ello.

¿Cómo hacemos las traducciones?

En Planet Lingua, nos adherimos siempre a rigurosos procesos a la hora de procesar nuestros encargos de traducción jurídica, para garantizar la máxima calidad a nuestros clientes.

A continuación, te detallamos los pasos que seguimos desde el momento en que recibimos el encargo de traducción jurídica hasta que lo entregamos completado.

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Recepción de la solicitud de presupuesto

En primer lugar, nuestro equipo de gestión de proyectos recibe la solicitud del cliente, ya sea a través de nuestro formulario web, por correo electrónico, por teléfono o por WhatsApp.

En este paso, es necesario que el cliente proporcione la siguiente información:

  • Archivos que desea traducir.
  • Combinación lingüística.
  • Plazo.
  • Cualquier dato que considere necesario comunicarnos.
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Elaboración del presupuesto

Una vez cuenten con toda la información necesaria, nuestro equipo de gestión confirmará la recepción del encargo y elaborará un presupuesto a la mayor brevedad posible.

Para esta tarea, tenemos en cuenta el volumen de palabras, la combinación lingüística, el nivel de especialización del texto y cualquier servicio adicional, como puede ser la maquetación o autoedición de documentos.

Preparación del proyecto

Cuando el cliente acepta el presupuesto, nuestro equipo pone en marcha el proyecto. Para ello, el primer paso es realizar todos los preparativos para poder arrancar el proyecto con todas las garantías de calidad.

Cada encargo tiene sus particularidades, pero lo más habitual en este paso es seleccionar el equipo de traductores y revisores que se encargarán de traducir los textos y asegurarse de que está al nivel de los estándares de calidad más altos.

En función de los archivos que haya enviado el cliente, es posible que sea necesario preparar los documentos para que sean editables y podamos traducirlos.

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Traducción y revisión

Una vez listos todos los preparativos, nuestro equipo de gestión hace llegar a los traductores los archivos traducibles para que puedan empezar.

Después, los archivos traducidos pasan al equipo de revisión, que se encarga de garantizar la calidad y el rigor de la traducción jurídica.

Verificaciones finales y entrega

Cuando los documentos están traducidos y revisados, nuestro equipo técnico y de gestión se ocupa de realizar las verificaciones marcadas en nuestro proceso de calidad para que los archivos estén impecables y en el formato que el cliente necesita.

Después, los documentos legales traducidos se hacen llegar al cliente por correo electrónico o la vía más conveniente para el cliente.

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Principales riesgos en las traducciones jurídicas automáticas

A primera vista y desde el criterio de aquellas personas que no tienen suficientes conocimientos sobre traducción, recurrir a la traducción automática para traducir textos jurídicos puede parecer una buena idea.

Las principales motivaciones suelen ser el ahorro económico, la rapidez y la autonomía que, en principio, parecen ofrecer estos traductores automáticos.

No obstante, la realidad es muy distinta: la traducción automática, muy especialmente en el campo de la traducción jurídica, conlleva una serie de riesgos que no deben ser asumibles para ninguna empresa que valore la calidad de sus textos.

Si bien estos riesgos son numerosos, a continuación, te detallamos los más significativos.

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Errores de traducción

Tanto los sistemas de traducción automática como de inteligencia artificial no cuentan con la suficiente capacidad para garantizar una traducción sin errores e inexactitudes.

La traducción jurídica va muchísimo más allá de la equivalencia entre palabras de un idioma a otro, ya que hay matices y diversidad de interpretaciones que solo un traductor con experiencia y especializado puede discernir gracias a sus conocimientos y capacidades analíticas.

Terminología jurídica incorrecta

La traducción automática y la inteligencia artificial no pueden comparar sus bases de datos, sus registros de equivalencias y sus sistemas de probabilidad con la pericia de un traductor jurado.

La terminología en la traducción jurídica no se limita a la equivalencia entre palabras, sino que está fuertemente marcada por el contexto y la intención legal del texto, algo que solo puede detectar correctamente un traductor jurídico humano.

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Falta de adaptación dialéctica

Otro aspecto que siempre pasarán por alto los sistemas tecnológicos es la variante lingüística de una traducción jurídica.

En Planet Lingua, trabajamos siempre con traductores nativos no solo de la lengua de traducción, sino también de la variante dialectal de dicho idioma, para que el texto traducido cuente con toda la terminología, el estilo y las particularidades del territorio al que está destinado.

Falta de coherencia

Si utilizas un traductor automático para llevar a cabo tus traducciones jurídicas, es más que probable que el texto termine plagado de incoherencias.

Los textos jurídicos y legales, además de ser muy extensos, cuentan con innumerables repeticiones de conceptos y referencias internas entre cláusulas.

Por ello, solo un traductor jurídico humano es capaz de mantener la coherencia y la consistencia a lo largo de todo el documento (e incluso entre varios documentos).

Por todos estos motivos, recurrir a la traducción automática es un error que conducirá a consecuencias negativas que no quedan compensadas por cualquier posible ventaja que esos sistemas puedan ofrecer, especialmente en traducción jurídica.

Paso a paso en las traducciones

¿Cómo solicitar una traducción jurídica online?

Antes de solicitar una traducción jurídica, lo más importante que debes tener preparado son los documentos que necesitas traducir.

Además de preparar toda esta documentación, siempre jugará en tu favor que los archivos estén en sus versiones finales y en su formato original y editable.

Cuando tengas listos los archivos, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de nuestro formulario de contacto.

También puedes contactaros por correo electrónico, teléfono o WhatsApp, según lo que te convenga más.

En tu solicitud de presupuesto, deberás proporcionarnos la siguiente información:

  • Documentación jurídica que necesitas traducir.
  • Combinaciones lingüísticas para la traducción jurídica.
  • Plazo en que necesitas recibir la traducción jurídica.
  • Observaciones e instrucciones adicional.

¿Qué errores debes evitar?

Si deseas evitar encarecimientos innecesarios de tu traducción jurídica, hay algunas particularidades que debes tener en cuenta antes de solicitarla.

A continuación, te damos algunos consejos para que tu traducción jurídica pueda llevarse a cabo con el menor coste posible y en un plazo reducido.

  • En primer lugar, deberás comprobar si dispones de los archivos originales y editables para ahorrarte horas de maquetación.

Si bien nuestro equipo técnico y de maquetación puede abordar todo tipo de encargos, siempre resultará más rentable para el cliente trabajar con treinta archivos en Word que con treinta archivos en PDF que deben prepararse y maquetarse.

Y esto no solo se aplica a documentos de texto plano, sino que cobra incluso más peso cuando tratamos archivos con diseño gráfico, como aquellos elaborados en InDesign, Illustrator, AutoCad y otros.

  • Tampoco hay que descuidar la calidad de los documentos legales. Un texto jurídico mal redactado repercutirá en más horas de traducción, ya que los profesionales deberán invertir más tiempo en comprender el texto u original y depurar sus errores en la traducción jurídica.

No obstante, si no estás seguro de la calidad de tus textos legales, ofrecemos un servicio de revisión y corrección de textos.

De esta forma, además de contar con una traducción jurídica impecable, también dispondrás de tus textos original en la mejor calidad.