Traducciones médicas y el juramento hipocrático asociado a éstas

Traducciones médicas y farmaceúticas.

«El traductor que realiza traducciones médicas debe atenerse a unos cánones establecidos que requieren su máxima especialización, experiencia y formación continua.»

Hoy nos proponemos aclararte varios de los elementos clave de las traducciones médicas tal como se plantean en la práctica diaria de nuestro sistema sanitario, tanto los aspectos lingüísticos, como los jurídicos y sociales.

Vertientes de una traducción médica

La traducción médica abarca tres vertientes éticas:

  • la literalidad y fidelidad al original,
  • la precisión científica y terminológica,
  • y el cumplimiento de la legislación específica de cada país.

En cada caso, el traductor encargado de llevar a cabo traducciones médicas debe contar con la formación adecuada y actualizada, además de las herramientas y la experiencia necesarias para respetar en todo momento las exigencias meramente sanitarias, pero también jurídicas y sociales, de los textos que debe traducir.

Traducciones médicas y farmaceúticas

Aspectos importantes: fidelidad al original y uso de terminología pertinente.A la hora de acometer una traducción médica o farmacéutica, nos encontramos con textos altamente especializados que están destinados, en su mayoría:

  • a la publicación oficial o bien en revistas científicas para los profesionales sanitarios,
  • o bien en forma de textos dirigidos a los propios pacientes, como los consentimientos informados, los prospectos de medicamentos o las recetas y los informes médicos para presentar ante organismos públicos,
  • o incluso como material de divulgación popular en diversos medios de comunicación.

Por su repercusión directa en los usuarios finales, ya se trate de pacientes o personal sanitario de toda índole, la traducción médica y farmacéutica reviste una relevancia ética de calibre normativo, jurídico y social que no tiene parangón en el sector y que el traductor encargado de su realización asume con plena responsabilidad profesional y deontológica.

Para ilustrar cuán pertinentes son estos hechos en las traducciones médicas y farmacéuticas, te presentamos a continuación algunos ejemplos concretos, en los que la calidad importa más que nunca y en los que, por tanto, como empresa de traducción no nos la jugaremos jamás encargando el trabajo a traductores que no sean profesionales y experiementado en la materia.

Tipos de traducciones médicas

–         La redacción de documentos médicos, como consentimientos informados, recetas, informes, protocolos de ensayos clínicos, etcétera, está normalizada según unos estándares de elaboración internacionales estipulados por las respectivas instituciones sanitarias nacionales. En esta ocasión, señalamos unos pocos enlaces al respecto de los muchos que existen actualmente en la Red: Asociación Española de Redactores de Textos Médicos, European Medical Writers Association, American Medical Writers Association, Corregir Medicina (blog), Asociación Internacional de Traductores y Redactores de Medicina y Ciencias Afines. El traductor especializado en este tipo de documentos médicos debe estar al corriente de las normas vigentes relativas a la correcta formulación de la fraseología sanitaria.

 –         En muchas ocasiones, deben redactarse informes médicos o partes de accidentes y documentos similares que serán utilizados por instancias públicas o representantes legales para solicitar subsidios, reclamar indemnizaciones, etcétera, en el ámbito internacional. Su precisión y corrección son aspectos clave y estratégicos para convencer a las partes destinatarias de la necesidad de proceder a determinadas medidas o acciones de las partes implicadas.

 La traducción farmacéutica y médica tiene importancia ética de calibre normativo, jurídico y social.–         En el ámbito de la traducción médico-farmacéutica, las empresas multinacionales deben someter sus fármacos a una batería de ensayos normativos para su aceptación por los organismos públicos (agencias de medicamentos de cada país en cuestión), la concesión de patentes de propiedad intelectual y su posterior comercialización en el mercado de destino.

Toda la documentación involucrada en estos procesos debe ser minuciosamente preparada y traducida con mayor esmero, si cabe, al tratarse de información extremadamente sensible. Un término mal resuelto o una unidad mal interpretada puede tener consecuencias nefastas tanto para las empresas farmacéuticas o los fabricantes de productos sanitarios como para los usuarios finales de dichos artículos.

Todo lo hasta aquí expuesto corrobora el hecho de que, en traducción médica y farmacéutica, más que en cualquier otro tipo de traducción, no cabe jugársela nunca.

Nos atendremos fielmente al original, aplicaremos únicamente la terminología pertinente y seremos muy cautos a la hora de transponer cifras, unidades y símbolos o fórmulas. La salud de todos nosotros está en juego, trabajemos, por tanto, de forma profesional.

Esperamos que esta lectura te haya sido interesante. Recordarte que semanalmente publicamos artículos relacionados con el mundo de la traducción, los cuáles podrás leer si visitas este blog, o bien si nos sigues en cualquiera de las redes sociales en las que Planet Lingua tiene presencia.

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Traducciones médicas y el juramento hipocrático asociado a éstas

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