¿Debes traducir tu página web al inglés? (lee la siguiente historia)

Traducción de paginas web al inglés

Las traducciones de páginas web al inglés son el pan nuestro de cada día. Y es que, en un mundo globalizado como en el que vivimos, y antes de que no exista un idioma universal que nos una a todos, tener una página web traducida al inglés (y a cualquier otro idioma con cuyos hablantes esperas obtener relaciones comerciales de provecho) es vital para conseguir aumentar la probabilidad y potencial de éxito de cualquier negocio.

empresa traducciones paginas web online

Si todavía tienes dudas de que lo que te estamos diciendo es cierto, te vamos a contar una historia que no tiene nada que ver con traducciones de páginas web al inglés, pero que te ayudará a entender la importancia de tener la tuya traducida.

Erase una vez…

Cierra los ojos e imagina que eres un joven emprendedor apasionado por las antigüedades y decides montar una tienda al lado de la Sagrada Familia.

El primer día abres ilusionado, pensando en la de ventas que vas a hacer. Estás confiado, seguro de ti mismo y tienes unas dotes comerciales que, sin ningún tipo de esfuerzo, harían que pudieras venderle un peine a un calvo si te lo propusieras.

El primer cliente que entra es una señora de Madrid que ha venido a Barcelona por trabajo y, aprovechando su hora de comer, ha decidido hacer un poco de turismo. Entra en tu tienda, curiosea un poco y la ves interesada en una pequeña vasija de porcelana.

Casi sin mediar palabra, saca su monedero y paga.

— ¿Se la envuelvo para regalo?

— No hace falta, es para mí; quedará genial en la mesa del comedor —, dice la señora antes de marcharse con su compra.

¡Has hecho tu primera venta casi sin despeinarte!

Al cabo de poco rato, entran una pareja de ancianos entrañables de Texas y lo primero que hacen es entrar y preguntarte por una mesita de noche que han visto en el escaparate.

traduccion de paginas web al inglesTe pones un poco nervioso porque tienes el inglés un poco oxidado. No lo hablas con mucha fluidez, pero para contestar preguntas y defenderte te apañas la mar de bien.

Al final, tras responder a unas cuantas preguntas y acordar que le vas a mandar por mensajería la mesita de noche a casa de sus nietos en Michigan, la pareja de ancianos se marcha.

¡Lo conseguiste! Pero…

… antes de que puedas beberte un vaso de agua para aclarar la garganta, entran un par de adolescentes suecas y empiezan a merodear por la tienda y a mirar todos tus productos mientras charlan entre ellas y ríen.

Te acercas a ellas para preguntarles qué desean pero, medio en español, medio en inglés y medio en un idioma que no conoces, te dicen que solo están mirando. Lo deduces porque el lenguaje no verbal es el más universal de los lenguajes.

No han pasado ni cinco minutos y una de ellas se acerca a ti. En un intento por hablar español, te pregunta algo que no entiendes mientras te señala un objeto con el dedo que no llegas a identificar.

Sales del mostrador y, mientras la chica sigue hablando en un idioma que podrías calificar como “español de vacaciones”, llegas a la parte de la tienda donde has puesto las lámparas vintage.

Por fin consigues ver el objeto al que se refiere y decides cambiar al inglés para probar si la comunicación puede ser más fluida, pero…

¡Horror!

Aunque el inglés de la chica es mejor que su español, no acabáis de entenderos porque cuando ella te entiende tú no la entiendes y cuando consigues entenderla resulta que no sabes explicarle lo que te pregunta. No tienes las palabras técnicas necesarias para decir en inglés “si le pones un adaptador al enchufe seguro que consigues que funcione y yo creo que sí: las roscas de las bombillas son universales en todos los países”.

En algún momento de esto que, por decirlo de algún modo, podríamos llamar conversación, la pareja de adolescentes mira a través del escaparate su grupo de amigos que las están esperando impacientes. Como no acaba de estar segura de si comprar o no, se marchan casi sin decir mucho más.

Traductores paginas web al ingles

Llegados a este punto, estás un poco saturado y cansado. El día y la tarde pasan y, aunque has conseguido vender alguna cosilla y tampoco te ha ido mal del todo, sacas la calculadora y haces números. Te das cuenta que invirtiendo un poco más de dinero que te permitiera contratar un dependiente que dominara el inglés, duplicarías los beneficios.

Y colorín colorado…

Toda esta historia nos sirve para decirte una cosa que ya debes estar pensando: una página web es la tienda en la que vendes tus productos y/o ofreces tus servicios. Así, el lenguaje y la comunicación son tu dependiente o tu comercial.

Tener una página web traducida al inglés te asegurará que prácticamente todo el mundo te podrá entender. Algunos más y otros menos, como ya hemos dicho otras veces el inglés es el nuevo esperanto.

Antes de empezar a traducir tu página web a muchos idiomas, asegúrate que tienes una traducción al inglés de alta calidad con un lenguaje seductor y atractivo que sea un primer paso en la internacionalización de tu negocio o empresa. (enlace a web)

Ha sido un honor que hayas leído esta historia y, para que puedas seguir disfrutando de más historias e información útil sobre el mundo de las traducciones, te recomendamos que compartas este artículo y te suscribas a nuestras redes sociales (LinkedIn, Twitter y Google+).

Pero antes de irte, dinos: ¿coincides con nosotros en que el inglés es fundamental hoy en día para un gran número de empresas españolas? Añade tu opinión como comentario a este artículo y así conseguiremos potenciar un interesante debate sobre una carencia como esta, que aunque parezca mentira en pleno siglo XXI, sigue siendo una tema pendiente en muchísimas empresas españolas.

¡Hasta la próxima! See you soon! A presto! A bientôt ! Bis bald! Fins aviat! Ata mais! Até breve!

¿Debes traducir tu página web al inglés? (lee la siguiente historia)

Comentarios (0)